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Mensaje de bendición...
DIOS TE AMA...
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EXISTEN MUCHOS CUENTOS QUE NARRAN HISTORIAS QUE DEJAN REFLEXIONES Y ENSEÑANZAS DE VIDA, COMO EL SIGUIENTE CUENTO...
Existe muchos cuentos que narran historias, que dejan reflexiones y enseñanzas de vida, como el siguiente cuento...
Hace muchos años, en una pobre aldea china vivía un labrador con su hijo. Su único bien material, aparte de la tierra y de la pequeña casa de paja, era un caballo que había heredado de su padre. Un buen día el caballo se escapó, dejando al hombre sin animal para labrar la tierra. Sus vecinos que lo respetaban mucho por su honestidad y diligencia...acudieron a su casa para decirle cuánto lamentaban lo ocurrido.
Él les agradeció la visita, pero preguntó:
¿Cómo podéis saber que lo que ocurrió ha sido una desgracia en mi vida?...
Alguien comentó en voz baja con un amigo:
Él no quiere aceptar la realidad, dejemos que piense lo que quiera, con tal que no se entristezca por lo ocurrido».
Y los vecinos se marcharon, fingiendo estar de acuerdo con lo que habían escuchado.
Una semana después, el caballo retornó al establo, pero no venía solo: traía una hermosa yegua como compañía. Al saber eso los habitantes de la aldea alborozados, porque sólo ahora entendían la respuesta que el hombre les había dado, retornaron a casa del labrador para felicitarlo por su suerte.
Antes tenías sólo un caballo, y ahora tienes dos. ¡Felicitaciones!...dijeron.
Muchas gracias por la visita y por vuestra solidaridad, respondió el labrador. ¿Pero cómo podéis saber que lo que ocurrió es una bendición en mi vida?...
Desconcertados, y pensando que el hombre se estaba volviendo loco, los vecinos se marcharon, comentando por el camino:
¿Será posible que este hombre no entienda que Dios le ha enviado un regalo?.
Pasado un mes, el hijo del labrador decidió domesticar la yegua. Pero el animal saltó de una manera inesperada, y el muchacho tuvo una mala caída rompiéndose una pierna. Los vecinos retornaron a la casa del labrador, llevando obsequios para el joven herido. El alcalde de la aldea, solemnemente, presentó sus condolencias al padre diciendo que todos estaban muy tristes por lo que había sucedido. El hombre agradeció la visita y el cariño de todos. Pero preguntó:
¿Cómo podéis vosotros saber si lo ocurrido ha sido una desgracia en mi vida?...
Esta frase dejó a todos estupefactos, pues nadie puede tener la menor duda de que un accidente con un hijo es una verdadera tragedia. Al salir de la casa del labrador, comentaban entre sí:
«Realmente se ha vuelto loco; su único hijo se puede quedar cojo para siempre y aún tiene dudas de que lo ocurrido es una desgracia».
Transcurrieron algunos meses y el Japón declaró la guerra a China. Los emisarios del emperador recorrieron todo el país en busca de jóvenes saludables para ser enviados al frente de batalla. Al llegar a la aldea, reclutaron a todos los jóvenes excepto al hijo del labrador que estaba con la pierna rota. Ninguno de los muchachos retornó vivo. El hijo se recuperó, los dos animales dieron crías que fueron vendidas y rindieron un buen dinero. El labrador pasó a visitar a sus vecinos para consolarlos y ayudarlos ya que se habían mostrado solidarios con él en todos los momentos. Siempre que alguno de ellos se quejaba el labrador decía:
¿Cómo sabes si esto es una desgracia?... Si alguien se alegraba mucho,
él preguntaba:
¿Cómo sabes si eso es una bendición? ...
Y los hombres de aquella aldea entendieron que, más allá de las apariencias, la vida tiene otros significados.
La fe es creer en cosas que no vemos y la recompensa de esta fe, es ver lo que creemos.
Cuando ponemos nuestra Fe en Dios, Él pone todas sus bendiciones en nosotros. ¡Nunca pierdas la fe, pase lo que pase!
Cuando menos lo esperes, cuando pienses que no hay solución, cuando crees que DIOS se olvidó de ti, es cuando te sorprende...
Cuando pienses que es el final y que ya no puedes más, ahí estará Dios diciéndote: "Ahora es mi turno, permíteme ayudarte a seguir".
No desprecies tus cicatrices... Forman tu pasado, son lecciones, nobles marcas y una muestra de que a su tiempo, con Dios todo mejora.
Ten Fe. sigue luchando, sigue orando, sigue confiando, sigue creyendo y Dios te bendecirá.
EL PÁJARO QUE QUERÍA VOLAR Y... SOLO VIO ALZAR EL VUELO DE LOS DEMÁS...SI NO LO INTENTAS NUNCA CONOCERÁS TUS CAPACIDADES...
Hay gente que se pasa la vida viendo como los demás emprenden el vuelo
hacia una vida mas estable, feliz y con más éxito...Y en vez de intentar su
propio vuelo se dedican a criticar y ha quejarse de su mala fortuna.
Que esto no te pase a ti...intenta alzar tu propio vuelo sin temor y confiando
en tus capacidades y en la ayuda de Dios.
Un ala tiene plumas, más no vuela por plumas sino por ala.
Un pájaro quería volar por encima de los acantilados, el era un pequeño que
desde su nido veía elevarse a los demás y todos los días se preguntaba
porque ellos extendían sus alas y se dejan llevar, y el a duras penas abría las
alas y no se podía levantar, continuo por años preguntándose lo mismo cada
mañana cuando llegaba el viento y sus amigos se alzaban al vuelo y lo único
veía volar era su imaginación, un día paso un alcatraz el cual lo vio y le
pregunto que porque el siendo un pájaro tan grande no volaba y el le contesto
que nunca había aprendido, que había visto por años a los demás volar pero
que el jamás había podido, el alcatraz le respondió: que por más que viera volar
a los demás para aprender no solo era abrir las alas sino entender que para
subir hay que saber usarlas y que no era el viento lo que hacia subir a los
demás sino el saber usar el viento, porque muchas veces miramos volar a los
demás y nos preguntamos por que ellos llegan más alto y sin darnos cuenta
nos quedamos en el nido ver creciendo nuestras alas pero nunca aprendiendo
a usarlas, y no nos damos cuenta que el viento de la ignorancia siempre nos
mantuvo en nuestro nido y no nos permitió elevarnos.
La distancia entre un sueño y un hecho es las ganas de querer lograrlo.
Sigue tus sueños, llega a la meta y luego mira desde ahí a aquellos que te
decían que tú no podías.
Después del llanto siempre viene la sonrisa, después del desamor el amor, así
que sonríe hasta que el sol aparezca y brille con ganas en tu vida.
Quizás la vida me ha golpeado, pero todavía no ha logrado quitarme la sonrisa.
Con la razón se sobrevive, pero con la pasión se triunfa.
Si fallaste ayer, no importa, hoy tienes la oportunidad de comenzar de nuevo.
Si quieres que tus sueños se realicen, ayuda a alguien a hacer los suyos realidad.
Dos grandes verdades que en ocasiones necesitas recordártelas, especialmente
cuando te desanimas o desalientas por alguna razón:
Puedes más de lo que te imaginas... Vales más de lo que piensas.
Cometes un gran error cuando por miedo a equivocarte, no te atreves a
arriesgar en la vida para lograr tus metas. No le tengas miedo al fracaso, porque
el que no arriesga nunca sabrá de lo que es capaz, y lo que perdió por no
intentarlo.
Permite que Dios esté presente en cada situación de tu vida y no habrá
obstáculo que te detenga...BENDICIONES...
¿DÓNDE ESTÁ EL ÉXITO?...¿EN LO ECONÓMICO, EN LO FÍSICO, O EN LO ESPIRITUAL?...ENCUENTRA TU DESTINO EN EL CAMINO QUE TE LLEVA A DIOS.
Para algunos, el éxito consiste en ganar mucho dinero, vivir cómodamente y
jubilarse sin problemas.Otros sueñan con destacarse en alguna actividad,
ganar dinero y lograr la admiración de los demás como individuos importantes
e inteligentes.Hay otros más para quienes el éxito supone la acumulación de
bienes materiales, sin incurrir en deudas. Tener una casa propia, conducir un
auto lujoso, poder entrar en una tienda y comprar lo que a uno se le antoje.
Eso es el éxito.También hay quienes equiparan el éxito con tener una familia
feliz: una esposa o esposo amoroso e hijos obedientes.Todos albergamos el
sueño de alcanzar el éxito.La Biblia dice: "Deléitate en el Señor, y Él te
concederá los deseos de tu corazón" (Sal. 37:4). Es una promesa maravillosa.
El problema, al parecer, es que esto rara vez sucede. Si ocurriera con
frecuencia, mucoos gozarían de salud, fortuna y sabiduría, pues es lo que
deseamos ¿verdad?...¿Por qué, pues, no logramos el éxito si es lo que desea
nuestro corazón?... ¿Será que tenemos una idea equivocada del éxito?...
¿Tal vez no hayamos comprendido las condiciones que Dios establece para
alcanzarlo?...
La primera condición, la única en realidad, es "Deléitate en el Señor". En otras
palabras, pon a Dios ante todo. Jesucristo dijo lo mismo cuando instó a sus
discípulos: "Busquen primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas les serán añadidas." (Mt. 6:33)...
El problema no es carecer de objetivos, sino que éstos sean equivocados.
CUANDO EQUIVOCAMOS NUESTRO DESTINO...
El año pasado Arthur subió a un avión en Nueva York para volar a Melbourne,
Florida, donde vivía. El avión hizo una escala en Tampa antes de seguir rumbo
a Melbourne. La azafata pidió a todos los pasajeros que iban a Melbourne que
permanecieran a bordo durante el breve tiempo que estuvieran en Tampa, ya
que el vuelo iba algo retrasado.
Arthur estaba leyendo, por lo que no puso mucha atención a lo que sucedía,
pero se dio cuenta que llevaban más tiempo de lo normal en tierra. Preguntó
a una de las azafatas qué ocurría.
Hemos perdido a dos pasajeras que van a Melbourne, contestó.
Bajaron en Tampa por error y, al buscarlas para que subieran nuevamente al
Bajaron en Tampa por error y, al buscarlas para que subieran nuevamente al
avión, no las hemos encontrado.
Pocos minutos más tarde, dos damas de edad avanzada subieron presurosas
al avión. Estaban confundidas y hablaban muy rápidamente en italiano, agitando
las manos. La azafata las condujo a sus asientos y el avión despegó
inmediatamente para emprender el corto vuelo a Melbourne, al otro extremo del
Estado de Florida.
Ya en el aire, la azafata se detuvo junto al asiento de Arthur para contarle lo que
había sucedido. Las dos mujeres provenían de Italia, y no hablaban nada de
inglés. Era su primer viaje a los Estados Unidos, donde pensaban visitar a unos
familiares que vivían en la zona de Melbourne, que les iban a estar esperando en
el aeropuerto. Se trataba del viaje más largo de su vida, por lo que estaban
emocionadas... y algo asustadas.
Habían subido al avión en Roma para hacer el largo viaje a los Estados Unidos:
luego cambiaron de avión en Nueva York tomando el vuelo en dirección a
Melbourne, hacia el sur. Como no entendían inglés, no se dieron cuenta de que,
antes de llegar a Melbourne, había que hacer escala en Tampa. Cuando el
aparato aterrizó en Tampa, se asomaron por la ventanilla, vieron palmeras
meciéndose bajo el sol de Florida y supusieron que ya habían llegado a su
destino.
Se unieron a los que descendieron del avión en Tampa y se apresuraron a
buscar a sus seres queridos, que habían prometido recibirles en el aeropuerto.
Ni tan siquiera pensaron que aún estaban a 200 kilómetros de su destino.
Se habían bajado en Tampa pensando que el sueño de toda su vida se cumplía
por fin, sólo para descubrir que estaban perdidas en un enorme aeropuerto y
que ninguno de sus seres queridos estaba allí para recibirlas.
Las azafatas las encontraron por fin, aturdidas y vagando por la extraña terminal
aérea. Sin embargo, cuando trataron de hacerlas regresar al avión, se negaron.
Creyeron, erróneamente, que las obligarían a regresar a su tierra natal. Alguien
encontró finalmente a un maletero que hablaba italiano. Este explicó a las
mujeres que no estaban donde debían estar; sólo entonces corrieron al avión,
deseosas de seguir hasta su destino final.
A la mayoría de nosotros nos sucede lo mismo. Por alguna razón, tal vez porque
no entendemos el lenguaje de Dios en la Biblia, nos detenemos en el lugar
equivocado. Equiparamos el éxito con el dinero, la seguridad y el prestigio.
No comprendemos que el verdadero éxito se logra cundo satisfacemos nuestras
necesidades espirituales. Pocos alcanzamos ese éxito supremo, porque nos
encontramos demasiado ocupados corriendo por el aeropuerto del éxito
material.
¿Qué nos hace descender en Tampa, cuando lo que realmente necesitamos es
ir a Melbourne?...
Pueden ser muchas las razones. Quizás no entendamos el idioma. Lo que
necesitamos entonces es un intérprete, alguien que nos explique las
indicaciones que nos da Dios. O tal vez alguien nos dio falsas instrucciones.
Quizás te ha cegado la visión de las palmeras. Durante toda tu vida has vivido
en las montañas y al divisar lo que parece ser el éxito, te invade una sensación
tan agradable, que decides detenerte en el primer oasis, en lugar de seguir
hasta encontrar lo mejor que Dios ofrece....
Tal vez, en tu afán por encontrar el éxito, has prestado oídos a quien te ofrece
un camino fácil, que te lleva a caminar en el error y al fracaso...
Lee la Biblia y escucha a tu corazón...
Éxito, amor, paz, salud, felicidad y bendiciones, para ti que buscas la estabilidad
en la vida y en el camino de Dios...
SEMANA DEL NIÑO EN CHILE...IMÁGENES, SALUDOS, FRASES, CUENTO Y PENSAMIENTOS...
Tanto los padres como los hijos necesitan sentirse amados, por ello nunca dejes de hacerlo y bajo ninguna circunstancia dudes en hacerles llegar unas hermosas palabras cada día y en especial en el día del niño...
El cocodrilo estaba atrapado en una red junto al río. En eso pasó un niño que escuchó su queja.
Niño, apiádate de mí. Libérame de esta trampa.
Mira, tal vez yo sea feo, dientón, pero no es mi culpa, así me hizo la vida. Sin embargo, tengo un corazón maternal, vine a buscar alimento para mis hijos y quedé atrapado en esta red.
No puedo soltarte –contestó el niño-, tú me atraparías y me comerías entero.
No digas eso, por favor ¿Tú crees que yo le haría eso a mi benefactor? –contestó el reptil.
Y pasó lo inevitable. El niño se dejó convencer, liberó al cocodrilo y éste inmediatamente lo atrapó para devorarlo. Evidentemente el niño se quejó y le reclamó:
¿Cómo me haces eso a mi que me compadecí para liberarte?...
Bueno, compréndeme. No es nada personal, pero necesito comer para vivir, así es el mundo y esta es la ley de la vida.
El niño no estuvo de acuerdo y a su vez lo convenció de consultar con los otros animales, para ver si así era el mundo y si esa era la ley de la vida.
El niño les preguntó a varios animales siempre con el mismo argumento:
Yo le salvé la vida al cocodrilo y él me quiere comer, ¿acaso es así la vida?
El pájaro le respondió:
Por desgracia así es. Mira, la víbora se comió a mis polluelos cuando les traía comida, grité y grité para salvarlos y nadie me escuchó.
Luego, un burro corroboró lo mismo:
Yo de joven trabajé y trabajé hasta que me hice viejo. Ahora mi amo me avienta a la selva para que me coman los lobos; así es la vida.
Luego pasó el conejo y se le ocurrió esta idea antes de darle al niño su opinión acerca de quién estaba en lo justo, el reptil o el niño.
El conejo pidió que el niño fuese liberado para poder dictaminar. El reptil se resistió, pero luego accedió porque estaba seguro que le darían la razón, ya que así es el mundo.
Sin embargo, en el momento que el niño fue soltado, el conejo le gritó: ¡corre!, y los dos huyeron.
Después, ya lejos, el conejo les sugirió que fueran por ayuda para matar al cocodrilo para alimentar a los viejos y los niños principalmente.
El niño fue por los leñadores para que mataran al cocodrilo.
Sin embargo, junto con aquellos leñadores iba el perro del niño, el cual tan pronto vio al conejo se le aventó al cuello y de una mordida lo hirió. Y la historia quedó firmada con sangre. Antes de morir el conejo le dijo al niño:
Ya ves, niño, antes no te lo quise decir, pero el cocodrilo tenía razón: así es el mundo y esa es la ley de la vida...
En el sendero de la vida se cruzarán todo tipo de personas...Gente agradecida y gente traicionera, más lo realmente importante es tu esencia... tu forma de ser, de sentir, de entregar, de recibir y de agradecer.
Tus acciones son el reflejo de tu corazón y tu alma, no te quedes , ni te guíes por la gente mal agradecía o negativa...Déjate llevar por la bondad de tu corazón...
Felicidades y mucho amor a los niños en su día y deseando que Dios los proteja y los bendiga...
CUENTO CON REFLEXIÓN DE VIDA PARA CRECER EN SABIDURÍA EN EL SENDERO DE VIDA...
Eran dos vecinos.
El primer vecino compro un conejito para sus hijos.
Los hijos del otro vecino le pidieron una mascota a el padre.
El padre compró un perro pastor alemán.
Dialogo del vecino: * Creo que el va a comerse mi conejo. * De ninguna manera!. Imagínate!. Mi pastor es cachorro. Van a crecer juntos, haran amistad. Entiendo de animales
Y parece que el dueño del cachorro tenia razón. Crecieron juntos y fueron amigos. Era normal ver al conejo en el jardín del cachorro y vice-versa.
Una vez el dueño del conejo fue a pasar el fin de semana a la playa con la familia y el conejo quedó solo.
Domingo, a la tarde, el dueño del cachorro y la familia tomaban la merienda, El perro, traía al conejo entre los dientes, todo inmundo, reventado, sucio de tierra y, es claro, muerto. Casi mataron al perro de tanto golpearlo.
Decía el hombre: - El vecino tenia razón, y ahora? Solo podía pensar en eso! En algunas horas los vecinos llegarían. Y ahora?! Todos se miraban.
El perro, pobre, llorando allá afuera, lamiendo sus heridas.
Ya pensaron como van a quedar los niños? No se sabe exactamente quién tuvo la idea, pero parecía infalible: Vamos a lavar al conejo, dejarlo limpio, después lo secamos con el secador y lo colocamos en su pequeña casa. Y así hicieron. Hasta perfume le pusieron al conejo, quedó lindo, parece vivo, dijeron los niños.
Luego vieron a los vecinos llegar. Notaron los gritos de los niños. - Lo descubrieron!
No pasaron cinco minutos que el dueño del conejo vino a golpear la puerta, asustado. Parecía que había visto a un fantasma.
Que pasó? Que cara es esa? - El conejo, el conejo... - Que tiene el conejo? - Murió! - Murió? Pero si hoy a la tarde parecía tan bien!. - Murió el viernes! - El viernes? - Fue antes de viajar, los niños lo enterraron en el fondo del jardín y ahora apareció!
La historia termina aquí. Lo que sucedió después no importa.
Pero el personaje de esta historia es el perro. Imagina pobre, desde el viernes esperando en vano por su amigo de la infancia.
Después de mucho buscar, descubre el cuerpo muerto y enterrado. Y que hace el?... Probablemente con el corazón partido, desentierra al amigo y va a mostrárselo a sus dueños, imaginando hacerlo resucitar. Y el ser humano continua con lo mismo, siempre juzgando a los otros...
Otra lección que podemos sacar de esta historia es que el hombre tiene la tendencia de juzgar los hechos sin antes verificar como el hecho aconteció.
Cuantas veces sacamos conclusiones erradas de las cosas y nos sentimos dueños de la verdad? Historias como esta son para pensemos bien en las actitudes que tomamos.
A veces hacemos a los otros sufrir por juzgar injustamente, piensa...
“La vida tiene cuatro sentidos: amar, sufrir, luchar y vencer". Entonces: AMA mucho, SUFRE poco, LUCHA bastante y VENCE siempre que sea posible... Pero no juzgues a primera vista o al primer comentario.
Con que facilidad se juzgan y se critica a las personas, nos dejamos llevar por las apariencias, y malos entendidos.
En muchas ocasiones por un comentario, una palabra mal interpretada y acusaciones sin conocimiento de causa, se ha destruido el honor y el testimonio de una persona.
Todas las personas nos equivocamos y cometemos errores cuando tengas ganas de criticar y juzgar primero observa tu interior y te darás cuenta que no somos mejor que esa otra persona...
HISTORIA DE REFLEXIÓN QUE VA A TOCAR TU CORAZÓN Y DESPERTAR TU ALMA....
El tiempo y el amor que le des a tus padres hoy...Será el tiempo y el amor que recibirás en tu vejez
Comparte tu tiempo con ellos. Todos tenemos una vida complicada y probablemente tiempo no nos sobre, pero ¿cuándo vas a tener tiempo para ellos? ¿cuando ya no estén y te hagan falta? Disfrútalos siempre que tengas oportunidad de compartir tiempo a su lado, no importa que sean pequeños o grandes momentos, lo importante es que ellos sepan que estas ahí al pendiente....Porque para ellos son grandes y bellos momentos...La ambición de tres hijos, los llevó a preocuparse por su anciano padre... Para que al final, aprendan una valiosa lección...
Érase una vez un anciano que había perdido a su esposa y vivía solo. Había trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habían dejado en bancarrota, y ahora era tan viejo que ya no podía trabajar.
Las manos le temblaban tanto, que no podía enhebrar una aguja, y la visión se le había enturbiado demasiado para hacer una costura recta.
Tenía tres hijos varones, pero los tres habían crecido y se habían casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que sólo tenían tiempo para cenar con su padre una vez por semana.
El anciano estaba cada vez más débil, y los hijos lo visitaban cada vez menos:
No quieren estar conmigo ahora; se decía...
Tienen miedo de que yo me convierta en una carga.
Tienen miedo de que yo me convierta en una carga.
Se pasó una noche en vela pensando qué sería de él y al fin trazó un plan.
A la mañana siguiente, fue a ver a su amigo el carpintero y le pidió que le fabricara un cofre grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidió que le diera un cerrojo viejo. Por último, fue a ver a su amigo el vidriero y le pidió todos los fragmentos de vidrio roto que tuviera.
El anciano llevó el cofre a su casa, lo llenó hasta el tope de vidrios rotos, le echó llave y lo puso bajo la mesa de la cocina.
Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies, y mirando bajo la mesa preguntaron:
¿Qué hay en ese cofre?
El anciano respondió:
¡OH nada! Sólo algunas cosas que he ahorrado.
Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo. Debe estar lleno con el oro que ahorró a lo largo de los años susurraron. Deliberaron y decidieron turnarse para vivir con el viejo, y así custodiar el "tesoro".
La primera semana el hijo menor se mudó a la casa del padre, lo cuidó y le cocinó.
A la semana siguiente, lo reemplazó el segundo hijo, y la semana siguiente acudió el hijo mayor. Así siguieron por un tiempo.
A la semana siguiente, lo reemplazó el segundo hijo, y la semana siguiente acudió el hijo mayor. Así siguieron por un tiempo.
Al fin el anciano padre enfermó y falleció. Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues creían que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podían costearse un gasto grande con el viejo.
Cuando terminó la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.
¡Qué triquiñuela tan infame! exclamó el hijo mayor ¡Qué crueldad para con sus hijos!
¿Pero, qué podía hacer? - preguntó tristemente el segundo hijo
Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus días. Estoy avergonzado de mí mismo -sollozó el hijo menor -. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que él nos enseñó cuando éramos pequeños.
¿Pero, qué podía hacer? - preguntó tristemente el segundo hijo
Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus días. Estoy avergonzado de mí mismo -sollozó el hijo menor -. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que él nos enseñó cuando éramos pequeños.
El hijo mayor muy enojado, volcó el cofre para asegurarse de que no hubiera ningún objeto valioso oculto entre los vidrios, y los desparramó en el suelo hasta vaciar el cofre.
Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro y leyeron una inscripción que el padre les había dejado en el fondo: "Honrarás a tu padre y a tu madre"
El día del padre o el día de la madre no es solo un día para visitar y amar...Ama a tus padres y hazle saber cuanto les amas cada día...Es triste darse cuenta demasiado tarde, cuanto les amas y cuanta falta te hacen, cuando ya no están...
PENSAMIENTOS, REFLEXIONES CUENTOS DE NAVIDAD Y AÑO NUEVO...CON IMÁGENES HERMOSAS.
La navidad es la fiesta que celebra el nacimiento de Jesús, el Cristo. Durante varios días los hogares visten árboles y pesebres, además, preparan platos especiales para la fecha; amigos y familiares intercambian regalos; hay reuniones para orar y cantar.
También se acostumbra a hacer un balance de lo durante nueve noches hecho durante el año; de lo bueno que dejó y de lo malo que pasó. Finalmente se hacen promesas para el año que viene, de esas que requieren mucha voluntad, y se le pide a Dios que sobreabunden las bendiciones y que el éxito anhelado llegue en ese próximo año...
Todos soñamos con el éxito. Es nuestro objetivo, o nuestro destino en la vida. Para algunos, el éxito consiste en ganar mucho dinero, vivir cómodamente y jubilarse sin problemas.
Otros sueñan con destacarse en alguna actividad, ganar dinero y lograr la admiración de los demás como individuos importantes e inteligentes.
Hay otros más para quienes el éxito supone la acumulación de bienes materiales, sin incurrir en deudas. Tener una casa propia, conducir un auto lujoso, poder entrar en una tienda y comprar lo que a uno se le antoje.
Eso es el éxito.
También hay quienes equiparan el éxito con tener una familia feliz: una esposa o esposo amoroso e hijos obedientes.
Todos albergamos el sueño de alcanzar el éxito.
La Biblia dice: "Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón" (Sal. 37:4). Es una promesa maravillosa. El problema, al parecer, es que esto rara vez sucede. Si ocurriera con frecuencia, muchos gozarían de salud, fortuna y sabiduría, pues es lo que deseamos ¿verdad?
¿Por qué, pues, no logramos el éxito si es lo que desea nuestro corazón? ¿Será que tenemos una idea equivocada del éxito? ¿Tal vez no hayamos comprendido las condiciones que Dios establece para alcanzarlo?
La primera condición, la única en realidad, es "Deléitate en el Señor". En otras palabras, pon a Dios ante todo. Jesucristo dijo lo mismo cuando instó a sus discípulos: "Busquen primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas." (Mt. 6:33)
El problema no es carecer de objetivos, sino que éstos sean equivocados.
CUANDO EQUIVOCAMOS NUESTRO DESTINO
El año pasado Arthur subió a un avión en Nueva York para volar a Melbourne, Florida, donde vivía. El avión hizo una escala en Tampa antes de seguir rumbo a Melbourne. La azafata pidió a todos los pasajeros que iban a Melbourne que permanecieran a bordo durante el breve tiempo que estuvieran en Tampa, ya que el vuelo iba algo retrasado.
Arthur estaba leyendo, por lo que no puso mucha atención a lo que sucedía, pero se dio cuenta que llevaban más tiempo de lo normal en tierra. Preguntó a una de las azafatas qué ocurría.
Hemos perdido a dos pasajeras que van a Melbourne, contestó.
Bajaron en Tampa por error y, al buscarlas para que subieran nuevamente al avión, no las hemos encontrado.
Pocos minutos más tarde, dos damas de edad avanzada subieron presurosas al avión. Estaban confundidas y hablaban muy rápidamente en italiano, agitando las manos. La azafata las condujo a sus asientos y el avión despegó inmediatamente para emprender el corto vuelo a Melbourne, al otro extremo del Estado de Florida.
Ya en el aire, la azafata se detuvo junto al asiento de Arthur para contarle lo que había sucedido. Las dos mujeres provenían de Italia, y no hablaban nada de inglés. Era su primer viaje a los Estados Unidos, donde pensaban visitar a unos familiares que vivían en la zona de Melbourne, que les iban a estar esperando en el aeropuerto. Se trataba del viaje más largo de su vida, por lo que estaban emocionadas... y algo asustadas.
Habían subido al avión en Roma para hacer el largo viaje a los Estados Unidos: luego cambiaron de avión en Nueva York tomando el vuelo en dirección a Melbourne, hacia el sur. Como no entendían inglés, no se dieron cuenta de que, antes de llegar a Melbourne, había que hacer escala en Tampa. Cuando el aparato aterrizó en Tampa, se asomaron por la ventanilla, vieron palmeras meciéndose bajo el sol de Florida y supusieron que ya habían llegado a su destino. Se unieron a los que descendieron del avión en Tampa y se apresuraron a buscar a sus seres queridos, que habían prometido recibirles en el aeropuerto.
Ni tan siquiera pensaron que aún estaban a 200 kilómetros de su destino. Se habían bajado en Tampa pensando que el sueño de toda su vida se cumplía por fin, sólo para descubrir que estaban perdidas en un enorme aeropuerto y que ninguno de sus seres queridos estaba allí para recibirlas.
Las azafatas las encontraron por fin, aturdidas y vagando por la extraña terminal aérea. Sin embargo, cuando trataron de hacerlas regresar al avión, se negaron. Creyeron, erróneamente, que las obligarían a regresar a su tierra natal. Alguien encontró finalmente a un maletero que hablaba italiano. Este explicó a las mujeres que no estaban donde debían estar; sólo entonces corrieron al avión, deseosas de seguir hasta su destino final.
A la mayoría de nosotros nos sucede lo mismo. Por alguna razón, tal vez porque no entendemos el lenguaje de Dios en la Biblia, nos detenemos en el lugar equivocado. Equiparamos el éxito con el dinero, la seguridad y el prestigio. No comprendemos que el verdadero éxito se logra cuando satisfacemos nuestras necesidades espirituales. Pocos alcanzamos ese éxito supremo, porque nos encontramos demasiado ocupados corriendo por el aeropuerto del éxito material.
¿Qué nos hace descender en Tampa, cuando lo que realmente necesitamos es ir a Melbourne?
Pueden ser muchas las razones. Quizás no entendamos el idioma. Lo que necesitamos entonces es un intérprete, alguien que nos explique las indicaciones que nos da Dios. O tal vez alguien nos dio falsas instrucciones.
Quizás te ha cegado la visión de las palmeras. Durante toda tu vida has vivido en las montañas y al divisar lo que parece ser el éxito, te invade una sensación tan agradable, que decides detenerte en el primer oasis, en lugar de seguir hasta encontrar lo mejor que Dios ofrece.
Tal vez, en tu afán por encontrar el éxito, has prestado oídos a quien te ofrece un camino fácil, conformándote con una religión falsa.
A lo mejor has seguido a la muchedumbre. Al fin y al cabo hay más personas que se detienen en Tampa que en Melbourne, ¿Por qué no ir a donde aparentemente van todos los demás?
O quizás, simplemente tienes miedo. Has escuchado muchos cuentos acerca de personas que siguieron a Dios, que confiaron en Él. Y como no quieres ser un fanático, piensas que será mejor pasar toda tu vida en el aeropuerto de Tampa, subiendo y bajando por las escaleras eléctricas, viendo balancearse las palmeras a través de las ventanas.
¿Te parece una tontería?...¿Te suena familiar?.
PRÓSPERO AÑO !!
Este es un mes donde también debemos recordar la obra maravillosa de Jesús para con nosotros.
En este mes LEE LA BIBLIA, esta narra, entre otras maravillosas cosas, el nacimiento de JESÚS.
Que Dios te bendiga y tenga al pie de Su árbol, un obsequio para ti... que te obsequie el éxito anhelado.
De mi parte recibe un caluroso abrazo y los deseos para que en el año venidero sobreabunde la bendición de Dios en tu vida.
HISTORIA SACADA DE LA VIDA REAL...EL ANGELITO DE LA PLAYA QUE ME CAMBIÓ LA VIDA...
Ella tenía seis años cuando la vi por primera vez en aquella playa cercana a
donde vivía. Suelo manejar hasta esa playa, unas tres o cuatro millas, cada
que vez que siento que el mundo me agolpa.
Ella estaba construyendo un castillo de arena o algo así, cuando miró hacia
arriba, con sus ojos azules, tan azules como el mar.
"Hola" - me dijo.
Le respondí con un gesto, sin muchas ganas de preocuparme por una niña
Le respondí con un gesto, sin muchas ganas de preocuparme por una niña
pequeña.
"Estoy construyendo"- dijo ella.
"Ya veo. ¿Pero y qué es?"- le dije, sin darle mucha importancia.
"No lo sé, pero me gusta sentir la arena".
"Eso suena fantástico", pensé, y me quité los zapatos, cuando de pronto,
un andarríos pasó volando.
"¡La felicidad!", dijo la niña.
"¿Que es... qué?
"¡Es la felicidad! Mi mami dice que los pájaros marrones (andarríos) vienen
para traernos a la felicidad".
El ave se fue deslizándose suavemente por la playa. "Hasta luego
felicidad", murmuré interiormente, "hola dolor", me dije y me volteé y
seguí caminando.
Estaba deprimida, mi vida estaba completamente fuera de control...
Pero ella no se rendiría...
"¿Cómo se llama?", me dijo.
"Ruth", le respondí. "Me llamo Ruth Peterson".
-"Yo soy Wendy... y tengo seis años".
"Hola Wendy", le dije.
Y con su risa de niña me dijo "¡qué graciosa es!".
En lugar de seguir triste, también me sonreí y seguí caminando...
Su risita musical me acompañó...
-"Venga otra vez Sra. P.", me dijo, "y tendremos otro día feliz".
Los siguientes días, son otra historia: un grupo de revoltosos Niños
Exploradores, reuniones de la Asociación de Padres de Familia, mi madre
enferma...
El sol brillaba una mañana, en que decidí sacar mis manos del agua sucia de los
platos...
"Necesito un pájaro marrón", me dije a mí misma, y cogí un saco.
El bálsamo siempre cambiante de las olas del mar me esperaba...
Caminé a trancazos, a pesar de la brisa fría, tratando de recapturar la serenidad
que tanto necesitaba... Había olvidado a la niña, y me sobresalté cuando ella
apareció.
"Hola, Sra. P.", me dijo. "¿Quiere jugar?"
¿Qué tienes en mente?, le pregunté, con un tono de enojo.
"No lo sé, Ud. diga qué".
¿Qué tal unas "charadas"?, le pregunté sarcásticamente.
Su cantarina risa regresó otra vez, diciéndome: "¡No sé qué es eso!"
"Entonces, sólo caminemos", le dije. Mirándola me di cuenta de la
delicada palidez de su rostro. -¿Dónde vives?, le dije.
"Por allá", dijo, y señaló hacia una fila de cabañas de verano, algo extraño
para ser invierno.
"¿A qué escuela vas?"
"No voy a la escuela. Mi mami dice que estamos de vacaciones",
y siguió con su conversación de niña mientras nos paseábamos por la playa,
pero mi cabeza estaba en otro sitio.
Cuando me iba a casa, Wendy dijo que había sido un lindo día.
Sintiéndome sorprendentemente mejor, le sonreí coincidiendo con ella...
Tres semanas después, corrí a mi playa casi presa de un estado de pánico.
Ni siquiera estaba de humor para saludar a Wendy. Creí ver a su madre en
el portal de su cabaña, y me sentí casi pidiéndole que mantuviera a su hija ahí.
"Mira, si no te importa", le dije rápidamente cuando Wendy se cruzó conmigo,
"hoy preferiría estar sola".
Se le veía extrañamente pálida y con mucha dificultad para respirar.
¿Por qué?, preguntó.
Me volteé y le grité - "¡Porque mi madre ha muerto!", y pensé "Dios mío, qué
hago diciéndole esto a una niña?"
"Oh", dijo ella bajito, "entonces hoy no es un buen día".
"¡Así es, ni ayer ni antes de ayer ni... oooooh, vete de aquí!"
¿Dolió?
¿Qué dolió?, dije exasperada con ella y conmigo, "¿cuando ella murió?",
"¡por supuesto que dolió!", le contesté toscamente, sin entender bien, y me
encerré en mí misma.
Me fui rápidamente...Un mes después o algo así, cuando
fui otra vez a la playa, ella no estaba ahí... Me sentí culpable, avergonzada y
me dije a mí misma que la extrañaba, así que después de mi caminata, fui a su
cabaña, y toqué a la puerta. Me abrió la puerta una joven mujer, de cabellos
color miel y rostro desencajado. -"Hola", le dije, -"Me llamo Ruth Peterson.
Hoy no vi a su niña y me preguntaba dónde estaría". "Ah, sí, Sra. Peterson,
pase, por favor". "Wendy hablaba mucho de ud. siento mucho haberla dejado
que la molestara tanto. Acepte mis disculpas, si es que ella la molestó mucho".
"No, no, por favor, ella es una niña encantadora", le dije, dándome cuenta de
que en realidad era eso lo que quería decir.
¿Dónde está? "Wendy... murió la semana pasada, Señora Peterson.
Tenía leucemia. Tal vez no se lo dijo".
Muda del asombro, busqué a tientas una silla, a la vez que trataba de recuperar
la respiración...
"Ella amaba esta playa, así que cuando pidió que viniéramos, no pudimos
decirle que no. Parecía estar mucho mejor aquí y tenía mucho de lo que ella
llamaba... sus días felices. Pero las últimas semanas... se fue rápidamente...
", dijo su madre, quebrándosele la voz.
Dejó algo para ud. Si tan sólo pudiera encontrarlo. ¿Podría esperar un momento
mientras lo busco? ...
Hice un gesto estúpido de aceptación, mientras mi mente buscaba algo,
cualquier cosa, algo que pudiera decirle a esta amable jovencita...
Me extendió un sobre garabateado con las letras "Sra. P" en negrita y con
caligrafía infantil. Dentro de él, había un dibujo a crayolas:
una playa amarilla, un mar azul, y un pájaro marrón. Debajo de todo eso, se
leía cuidadosamente escrito:
"UN PÁJARO MARRÓN PARA DARTE FELICIDAD "
La cara se me llenó de lágrimas, y un corazón, que prácticamente había
olvidado amar, comenzó a abrirse... Tomé a la mami de Wendy en mis
brazos: "cuánto lo siento, cuánto lo siento, cuánto lo siento", dije una
y otra vez, y lloramos a mares las dos juntas...
El precioso dibujito ahora está enmarcado y cuelga en mi estudio.
Seis palabras, una por cada año de su vida... seis palabras que me
Seis palabras, una por cada año de su vida... seis palabras que me
hablan de armonía, coraje y amor incondicional.
Un regalo de una niña de ojos color mar azul y cabellos color arena,
Un regalo de una niña de ojos color mar azul y cabellos color arena,
una niña que me enseñó y me dio un regalo de amor.
Autora: Ruth Peterson
Cada historia de vida tiene por si solo el propósito de comunicarnos cosas importantes para nuestros senderos de vida, ya sea a través de historias felices como de historias tristes... Y en cada pensamiento, mensaje o reflexión...Hay que darle el tiempo y la importancia que se merece, ya que el aprendizaje que se obtiene enriquece nuestro sistema de vida, tanto
fisicamente como espiritualmente...
En esta historia es bueno rescatar, que Dios pone angelitos, para borrar
tristezas y a cambio dibuja sonrisas en el alma alegrando el corazón...
Vivímos tan acelerado y ensimismado solo en lo que nos pasa en nuestros
propios dolores y tristezas, que no logramos ver las necesidades de los
demás.
Todos tenemos necesidades de cariño: y este se trasmite a través de...
Un abrazo, una mirada tierna, una sonrisa amigable, una palabra de aliento...
Todas acciones y actitudes de amor, que es el que cumple la misión de unir
amistades, familias y parejas.
un saludo, de una sonrisa...Tu soledad o momentos de tristeza pueden tener
cambios muy positivos en tu vida...No seas indiferente, vive amando y
disfrutando todo lo que Dios creo y con ello todos los angelitos que se cruzan
en nuestras vidas...
Dios bendiga sus vidas y llene su corazón de amor, paz y felicidad .
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