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Mensaje de bendición...
DIOS TE AMA...
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EXISTEN MUCHOS CUENTOS QUE NARRAN HISTORIAS QUE DEJAN REFLEXIONES Y ENSEÑANZAS DE VIDA, COMO EL SIGUIENTE CUENTO...
Existe muchos cuentos que narran historias, que dejan reflexiones y enseñanzas de vida, como el siguiente cuento...
Hace muchos años, en una pobre aldea china vivía un labrador con su hijo. Su único bien material, aparte de la tierra y de la pequeña casa de paja, era un caballo que había heredado de su padre. Un buen día el caballo se escapó, dejando al hombre sin animal para labrar la tierra. Sus vecinos que lo respetaban mucho por su honestidad y diligencia...acudieron a su casa para decirle cuánto lamentaban lo ocurrido.
Él les agradeció la visita, pero preguntó:
¿Cómo podéis saber que lo que ocurrió ha sido una desgracia en mi vida?...
Alguien comentó en voz baja con un amigo:
Él no quiere aceptar la realidad, dejemos que piense lo que quiera, con tal que no se entristezca por lo ocurrido».
Y los vecinos se marcharon, fingiendo estar de acuerdo con lo que habían escuchado.
Una semana después, el caballo retornó al establo, pero no venía solo: traía una hermosa yegua como compañía. Al saber eso los habitantes de la aldea alborozados, porque sólo ahora entendían la respuesta que el hombre les había dado, retornaron a casa del labrador para felicitarlo por su suerte.
Antes tenías sólo un caballo, y ahora tienes dos. ¡Felicitaciones!...dijeron.
Muchas gracias por la visita y por vuestra solidaridad, respondió el labrador. ¿Pero cómo podéis saber que lo que ocurrió es una bendición en mi vida?...
Desconcertados, y pensando que el hombre se estaba volviendo loco, los vecinos se marcharon, comentando por el camino:
¿Será posible que este hombre no entienda que Dios le ha enviado un regalo?.
Pasado un mes, el hijo del labrador decidió domesticar la yegua. Pero el animal saltó de una manera inesperada, y el muchacho tuvo una mala caída rompiéndose una pierna. Los vecinos retornaron a la casa del labrador, llevando obsequios para el joven herido. El alcalde de la aldea, solemnemente, presentó sus condolencias al padre diciendo que todos estaban muy tristes por lo que había sucedido. El hombre agradeció la visita y el cariño de todos. Pero preguntó:
¿Cómo podéis vosotros saber si lo ocurrido ha sido una desgracia en mi vida?...
Esta frase dejó a todos estupefactos, pues nadie puede tener la menor duda de que un accidente con un hijo es una verdadera tragedia. Al salir de la casa del labrador, comentaban entre sí:
«Realmente se ha vuelto loco; su único hijo se puede quedar cojo para siempre y aún tiene dudas de que lo ocurrido es una desgracia».
Transcurrieron algunos meses y el Japón declaró la guerra a China. Los emisarios del emperador recorrieron todo el país en busca de jóvenes saludables para ser enviados al frente de batalla. Al llegar a la aldea, reclutaron a todos los jóvenes excepto al hijo del labrador que estaba con la pierna rota. Ninguno de los muchachos retornó vivo. El hijo se recuperó, los dos animales dieron crías que fueron vendidas y rindieron un buen dinero. El labrador pasó a visitar a sus vecinos para consolarlos y ayudarlos ya que se habían mostrado solidarios con él en todos los momentos. Siempre que alguno de ellos se quejaba el labrador decía:
¿Cómo sabes si esto es una desgracia?... Si alguien se alegraba mucho,
él preguntaba:
¿Cómo sabes si eso es una bendición? ...
Y los hombres de aquella aldea entendieron que, más allá de las apariencias, la vida tiene otros significados.
La fe es creer en cosas que no vemos y la recompensa de esta fe, es ver lo que creemos.
Cuando ponemos nuestra Fe en Dios, Él pone todas sus bendiciones en nosotros. ¡Nunca pierdas la fe, pase lo que pase!
Cuando menos lo esperes, cuando pienses que no hay solución, cuando crees que DIOS se olvidó de ti, es cuando te sorprende...
Cuando pienses que es el final y que ya no puedes más, ahí estará Dios diciéndote: "Ahora es mi turno, permíteme ayudarte a seguir".
No desprecies tus cicatrices... Forman tu pasado, son lecciones, nobles marcas y una muestra de que a su tiempo, con Dios todo mejora.
Ten Fe. sigue luchando, sigue orando, sigue confiando, sigue creyendo y Dios te bendecirá.
¿CÓMO SE APRENDE A VIVIR?...CONSEJOS Y ENSEÑANZAS A TRAVÉS DE PENSAMIENTOS PARA REFLEXIONAR..
Un niño caminaba con su padre, en lo alto de una colina.
Los niños con frecuencia hacen preguntas sencillas, inesperadas y profundas.
Mientras disfrutaban de un bello atardecer, el niño le preguntó: ¿Cómo puedo
aprender a vivir? ¿Existe un libro que me enseñe, como los de mi escuela?
Con una sonrisa, a su padre se le ocurrió una forma de explicárselo:
“Si, la naturaleza tiene un libro para guiarnos. Puedes aprender a vivir, si
entiendes por qué Dios diseñó las estaciones del año como están”.
No entiendo replicó el niño.
“Te explico: Dios dividió el año en 4 estaciones: primavera, verano, otoño
e invierno. Cada estación tiene su propio clima y las personas tienen que
comer y vestir diferente de acuerdo a cada estación.
Hay personas que tienen preferencia por la primavera, otras el verano
¿Y por qué Dios creó a las demás estaciones?...
Todas aportan un equilibrio al mundo. Si toda la vida fuera primavera,
el mundo estaría seco y algunas especies hubieran desaparecido.
Si toda la vida fuera invierno, algunos pájaros, las mariposas, no
existirían.
Cada clima permite a determinados animales vivir y a otros morir.
Así, permite un equilibrio.”
¿Y eso que tiene que ver con mi pregunta? -Volvió a preguntar el niño.
“Para aprender a vivir, debes entender que tu vida pasará por cada una
de estas estaciones:
La primavera, representa tu niñez, la que estás viviendo ahora: alegrías,
juegos.
El verano, representa la adolescencia. Aún conservarás algo de niño,
pero nuevas necesidades despertarán en ti, mientras otras quedarán
sepultadas con la primavera que dejaste.
El otoño, representa la madurez y despertar. Los retos son más difíciles y
extrañarás el calor de las dos anteriores estaciones.
El invierno, será el reto más difícil de tu vida. En este, tu aplomo y lo
aprendido, te ayudarán a salir a flote.
En realidad ninguna de las estaciones es mejor que otra. La primavera
tiene su belleza en lo pájaros, mariposas y flores de mil colores.
El verano, en sus atardeceres.
El otoño, en la caída de sus hojas .
El invierno, en sus copos de nieve.
Siempre debes concentrarte en la belleza de cada estación.
No en lo que no te gusta de ellas.
Y si acaso el invierno está duro en tu vida, recuerda la sabiduría
de Dios: justo después del invierno…
¡Regresa la primavera!
Aprender a vivir, significa entender que pasarás por todas las estaciones
y que es antinatural y peligroso esperar que una sola, como la primavera,
esté todo el tiempo en tu vida.”
Ya entendí...respondió el niño. Algunos animales y flores no nacerían, si
el clima siempre fuera el mismo ¡Se me quemaría la piel si todo el tiempo
fuera primavera!
“Exacto” -replicó su padre.
“Cada estación de tu vida, sacará un talento dormido en ti.
Necesitarás nuevas ropas y te alimentarás distinto.
Recuerda que Dios cuida a sus flores y alimenta a los animales del campo, sin
que ellos lo pidan ¡Con más razón te dará lo que necesites a ti, que eres su hijo,
para sobrevivir en cada estación!
Solo confía en ÉL.
Esto es lo que significa aprender a vivir, hijo mío.”
Edgar Martínez...
No importa cómo caes, sino cómo te levantas. No importa el fracaso, sino
volverlo a intentar.
No importa el largo del camino, sino lo que está al final. No importa el sudor
que cueste, sino lo que quieres lograr.
El futuro empieza hoy, no mañana...... El día de hoy, es el mañana de ayer y
el ayer del mañana.
Cuando te gusta una flor la arrancas. Cuando amas una flor, la riegas todos
los días.
El que pueda entender esto, podrá entender la vida.
En la vida...No todo tiene explicación...No todo tiene respuesta...
No todo tiene sentido...No todo es justo...
No todo es lógico...Aprende a vivir con eso.
Nadie es lo suficientemente importante para amargar tu vida.
No permitas que estos tres asuntos controlen tu vida: tu pasado, la gente
y el dinero.
Nunca pares, nunca te conformes, hasta que lo bueno sea mejor y lo mejor
excelente.
Nada en la vida se va, hasta que nos haya enseñado lo que necesitamos
saber.
Piensa como un adulto, vive como joven, aconseja como anciano, pero
nunca dejes de soñar como un niño.
La presencia de DIOS, entra en tu corazón para destruir toda tristeza,
angustia, desesperación y ansiedad. DIOS te hace libre y feliz.
CUENTO CON REFLEXIÓN DE VIDA PARA CRECER EN SABIDURÍA EN EL SENDERO DE VIDA...
Eran dos vecinos.
El primer vecino compro un conejito para sus hijos.
Los hijos del otro vecino le pidieron una mascota a el padre.
El padre compró un perro pastor alemán.
Dialogo del vecino: * Creo que el va a comerse mi conejo. * De ninguna manera!. Imagínate!. Mi pastor es cachorro. Van a crecer juntos, haran amistad. Entiendo de animales
Y parece que el dueño del cachorro tenia razón. Crecieron juntos y fueron amigos. Era normal ver al conejo en el jardín del cachorro y vice-versa.
Una vez el dueño del conejo fue a pasar el fin de semana a la playa con la familia y el conejo quedó solo.
Domingo, a la tarde, el dueño del cachorro y la familia tomaban la merienda, El perro, traía al conejo entre los dientes, todo inmundo, reventado, sucio de tierra y, es claro, muerto. Casi mataron al perro de tanto golpearlo.
Decía el hombre: - El vecino tenia razón, y ahora? Solo podía pensar en eso! En algunas horas los vecinos llegarían. Y ahora?! Todos se miraban.
El perro, pobre, llorando allá afuera, lamiendo sus heridas.
Ya pensaron como van a quedar los niños? No se sabe exactamente quién tuvo la idea, pero parecía infalible: Vamos a lavar al conejo, dejarlo limpio, después lo secamos con el secador y lo colocamos en su pequeña casa. Y así hicieron. Hasta perfume le pusieron al conejo, quedó lindo, parece vivo, dijeron los niños.
Luego vieron a los vecinos llegar. Notaron los gritos de los niños. - Lo descubrieron!
No pasaron cinco minutos que el dueño del conejo vino a golpear la puerta, asustado. Parecía que había visto a un fantasma.
Que pasó? Que cara es esa? - El conejo, el conejo... - Que tiene el conejo? - Murió! - Murió? Pero si hoy a la tarde parecía tan bien!. - Murió el viernes! - El viernes? - Fue antes de viajar, los niños lo enterraron en el fondo del jardín y ahora apareció!
La historia termina aquí. Lo que sucedió después no importa.
Pero el personaje de esta historia es el perro. Imagina pobre, desde el viernes esperando en vano por su amigo de la infancia.
Después de mucho buscar, descubre el cuerpo muerto y enterrado. Y que hace el?... Probablemente con el corazón partido, desentierra al amigo y va a mostrárselo a sus dueños, imaginando hacerlo resucitar. Y el ser humano continua con lo mismo, siempre juzgando a los otros...
Otra lección que podemos sacar de esta historia es que el hombre tiene la tendencia de juzgar los hechos sin antes verificar como el hecho aconteció.
Cuantas veces sacamos conclusiones erradas de las cosas y nos sentimos dueños de la verdad? Historias como esta son para pensemos bien en las actitudes que tomamos.
A veces hacemos a los otros sufrir por juzgar injustamente, piensa...
“La vida tiene cuatro sentidos: amar, sufrir, luchar y vencer". Entonces: AMA mucho, SUFRE poco, LUCHA bastante y VENCE siempre que sea posible... Pero no juzgues a primera vista o al primer comentario.
Con que facilidad se juzgan y se critica a las personas, nos dejamos llevar por las apariencias, y malos entendidos.
En muchas ocasiones por un comentario, una palabra mal interpretada y acusaciones sin conocimiento de causa, se ha destruido el honor y el testimonio de una persona.
Todas las personas nos equivocamos y cometemos errores cuando tengas ganas de criticar y juzgar primero observa tu interior y te darás cuenta que no somos mejor que esa otra persona...
CUENTO PARA REFLEXIONAR SOBRE LA VIDA Y CUANDO LOS HIJOS ABREN SUS ALAS PARA EMPRENDER EL VUELO...
Este cuento se refiere a un hombre joven cuyo hijo había nacido recientemente y era la primera vez que sentía la experiencia de ser papá.
A este personaje lo llamaremos Alberto y en su corazón reinaban la alegría y los sentimientos de amor que brotaban a raudales dentro de su ser.
Un buen día le dieron ganas de entrar en contacto con la naturaleza, pues a partir del nacimiento de su bebé todo lo veía hermoso y aun el ruido de una hoja al caer le sonaba a notas musicales.
Así fue que decidió ir a un bosque; quería oír el canto de los pájaros y
disfrutar toda la belleza.
disfrutar toda la belleza.
Caminaba plácidamente respirando la humedad que hay en estos lugares, cuando de repente vio posada en una rama a un águila que lo sorprendió por la belleza de su plumaje.
El águila también había tenido la alegría de recibir a sus polluelos y tenía
como objetivo llegar hasta el río más cercano, capturar un pez y llevarlo a su nido como alimento; pues significaba una responsabilidad muy grande criar y formar a sus aguiluchos para enfrentar los retos que la vida ofrece.
como objetivo llegar hasta el río más cercano, capturar un pez y llevarlo a su nido como alimento; pues significaba una responsabilidad muy grande criar y formar a sus aguiluchos para enfrentar los retos que la vida ofrece.
El águila al notar la presencia de Alberto lo miró fijamente y le preguntó: "¿A dónde te diriges buen hombre? Veo en tus ojos la alegría" por lo que Alberto le contestó: "es que ha nacido mi hijo y he venido al bosque a disfrutar, pero me siento un poco confundido".
El águila insistió: "Oye, ¿y qué piensas hacer con tu hijo?".
Alberto le contestó: “Ah, pues ahora y desde ahora, siempre lo voy a proteger, le daré de comer y jamás permitiré que pase frío. Yo me encargaré de que tenga todo lo que necesite, y día con día yo seré quien lo cubra de las inclemencias del tiempo; lo defenderé de los enemigos que pueda tener y nunca dejaré que pase situaciones difíciles”.
“No permitiré que mi hijo pase necesidades como yo las pasé, nunca dejaré que eso suceda, porque para eso estoy aquí, para que él nunca se esfuerce por nada”.
Y para finalizar agregó: "Yo como su padre, seré fuerte como un oso, y con la potencia de mis brazos lo rodearé, lo abrazaré y nunca dejaré que nada ni nadie lo perturbe".
El águila no salía de su asombro, atónita lo escuchaba y no daba crédito a lo que había oído. Entonces, respirando muy hondo y sacudiendo su enorme plumaje, lo miró fijamente y dijo:
"Escúchame bien buen hombre. Cuando recibí el mandato de la naturaleza para empollar mis hijos, también recibí el mandato de construir mi nido, un nido confortable, seguro, a buen resguardo de los depredadores, pero también le he puesto ramas con muchas espinas ¿y sabes por qué? porque aún cuando estas espinas están cubiertas por plumas, algún día, cuando mis polluelos hayan emplumado y sean fuertes para volar, haré desaparecer todo este confort, y ellos ya no podrán habitar sobre las espinas, eso les obligará a construir su propio nido”.
“Todo el valle será para ellos, siempre y cuando realicen su propio
esfuerzo para conquistarlo con todo, sus montañas, sus ríos llenos de peces y praderas llenas de conejos”.
esfuerzo para conquistarlo con todo, sus montañas, sus ríos llenos de peces y praderas llenas de conejos”.
“Si yo los abrazara como un oso, reprimiría sus aspiraciones y deseos de ser ellos mismos, destruiría irremisiblemente su individualidad y haría de ellos individuos indolentes, sin ánimo de luchar, ni alegría de vivir”.
“Tarde que temprano lloraría mi error, pues ver a mis aguiluchos convertidos en ridículos representantes de su especie me llenaría de remordimiento y gran vergüenza, pues tendría que cosechar la impertinencia de mis actos, viendo a mi descendencia imposibilitada para tener sus propios triunfos, fracasos y errores, porque yo quise resolver todos sus problemas”.
"Yo, amigo mío", continuó el águila, “podría jurarte que después de Dios he de amar a mis hijos por sobre todas las cosas, pero también he de prometer que nunca seré su cómplice en la superficialidad de su inmadurez, he de entender su juventud, pero no participaré de sus excesos, me he de esmerar en conocer sus cualidades, pero también sus defectos y nunca permitiré que abusen de mí en aras de este amor que les profeso".
El águila calló y Alberto no supo qué decir, pues seguía confundido, y mientras entraba en una profunda reflexión, ésta, con gran majestuosidad levantó el vuelo y se perdió en el horizonte.
Alberto empezó a caminar mientras miraba fijamente el follaje seco disperso en el suelo, sólo pensaba en lo equivocado que estaba y el terrible error que iba a cometer al darle a su hijo el abrazo del oso.
Reconfortado, siguió caminando, solo pensaba en llegar a casa, con amor abrazar a su bebé, pensando que abrazarlo solo sería por segundos, ya que el pequeño empezaba a tener la necesidad de su propia libertad para mover piernas y brazos, sin que ningún oso protector se lo impidiera.
A partir de ese día, Alberto empezó a prepararse para ser el mejor de los padres.
Desde el momento de la concepción de un hijo llegan las preocupaciones para los padres. Con el paso del tiempo, estas se transforman, ajustándose a cada etapa de sus vidas. Todos los momentos son de invaluable importancia. Por eso, es necesario crecer con ellos, porque a ser padre nadie aprende antes de serlo.
Hay un momento en que un hijo está listo y preparado para asumir por sí mismo la vida, pero muchas veces, como padre, no aportas a ese proceso, sino que, con tus temores y sin intención, le cortas las alas y no le permites volar lo alto que puede llegar.
Todas las etapas de la vida para ti y para tus hijos son necesarias y traen consigo grandes tesoros que los enriquecen...Una etapa de gran importancia para el crecimiento de los hijos es cuando abren sus alas buscando nuevos senderos de vida...
Los padres deben apoyarlos en sus nuevas etapas, sin cortarles las alas...
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